Todo aquello que como humanos nos impacta...

Por Isaías Medina Ferreira


Entre las carnes de César Sánchez Beras

Es costumbre ya que cada actividad en que esté
presente César Sánchez Beras se convierta en una
fiesta del espíritu y una magnífica oportunidad para
procurar el ensanchamiento cultural. El sábado pasado
en Casa Dominicana, no fue excepción. Esta vez sirvió
de marco la presentación de su libro “Días de Carne”,
ganador del Premio Nacional de Poesía Salomé Ureña de
Henríquez, versión 2004, en la República Dominicana.
También presentaba su “Sapito Azul”, ganador del
Premio Nacional (RD) de Literatura Infantil del mismo
año.

La noche, que se fue como relámpago, estuvo repleta de
momentos de satisfacción para el público que cómodo
desde sus asientos engullía cada segundo de ese acto
sencillo, sin afectaciones hipócritas, que, aunque
preñado de talento, no exhibió pretensiones eruditas
ni pedantismo.

Las palabras sinceras y afectuosas de bienvenida de
José Balbuena, de Librería Nóbel, fueron el primer
indicio de que nos esperaba algo especial. Y así fue
desde el principio cuando dos alumnas de César
recitaron varios versos en italiano e inglés, dando
muestras de que aun no entendamos un idioma
determinado, la poesía, con su tonalidad exquisita,
supera esas barreras.

Juan Matos, poeta sobresaliente de sobrado talento,
quizás quien mejor conozca a César, con sus anécdotas
salpicadas de humor, de admiración y de respeto al
amigo, nos permitió penetrar un poco al mundo del
poeta.

Por su parte, Persio Acevedo, quien ha musicalizado
con mucho acierto varios de los poemas de César, nos
deleitó con unos cuantos de ellos. Al oír a Persio con
su guitarra y su voz segura, no hay dudas de que él y
César hacen una mutual de talento que bien podría
elevarse a un plano superior, allá donde están Milanés
y Silvio.

Una de las partes más emotivas del acto fue cuando el
poeta presentó copias del libro autografiadas a su
madre, a su esposa, a Ari, su amiga y mecenas, y a
Persio. Típico César Sánchez Beras, siempre atento,
siempre lleno de detalles y siempre humilde, sin
ínfulas de grandeza. Y es que según él, lo que hace no
es cosa del otro mundo. “Soy un obrero de la palabra”,
dice. “No soy distinto al que pinta, al que talla, o
al que programa una computadora, o al cocinero que
hace un plato exquisito. Sólo tenemos distintas
sensibilidades”.

No hay velada en la que participe César, y a la que
asistamos, en que no recibamos esa nota de gratitud de
parte del poeta al día siguiente. Lo que no sabe él es
que la gratitud es nuestra, que nuestra asistencia a
un acto suyo, es un acto egoísta de nuestra parte, en
la que nos enriquecemos con su sabiduría y la
prodigalidad con que da de su tiempo para adelantar la
cruzada de ensanchar la cultura, como lo han hecho él
y Matos por algún tiempo en la Tertulia Pedro Mir.

El esfuerzo de César no ha sido en vano y ya comienzan
a nacer grupos de cultura similares en el North Shore
y en Providence. Gracias, poeta.

La noche del sábado pasado fue una de buena poesía y
camaradería, la cual nos acercó más a un ser humano de
mucho talento, creatividad y perseverancia, pero más
que nada humilde y consecuente.

¿Quién es César Sánchez Beras?

Nació en 1962. Es doctor en Derecho, graduado en la
Universidad Autónoma de Santo Domingo, en 1988.
Actualmente trabaja como maestro de español y
literatura en Lawrence High School, Lawrence,
Massachusetts, donde junto a su labor de activista
cultural, se desempeña como columnista del periódico
Siglo 21 y de la revista Imagen Hispana.

Ha publicado los libros Memorias del Retorno (1993);
Travesía a la quinta estación (1994); Con el pie
forzado (1994); En blanco y negro (1995); Comenzó a
llenarse de pájaros el sueño, (1999) y Trovas del Mar
(2002), El Sapito Azul, Infantil (2005) y Días de
Carne (2005).

César es además un excelso decimero, de quien dijera
Juan Bosch, “… es tan buen decimero, como poeta”.

Ha recibido los siguientes premios. Primer lugar
Concurso Nacional de Décimas (1990); Primer lugar
Concurso Nacional de Décimas (1991); Segundo lugar
Concurso Nacional de Décimas Juan Antonio Alix; Premio
Nacional de Poesía (2004) y Premio Nacional de
Literatura Infantil (2004). César es, además, Poeta
Laureado del Cambridge College.

Como vemos, los logros del poeta no han sido pocos.
Pero como dice Juan Matos, su amigo y confidente, “lo
mejor de César está por venir; y no nos sorprendamos
si un día el nombre de César Sánchez Beras se hace
intercontinental y ondea junto al de otros grandes”.

César Sánchez Beras es orgullo latino. César es ese
parche gigante que tapa la falta de muchos de
nosotros, que dice al mundo “la diáspora no sólo se
compone de ‘cadenuses’ sin educación”. Una vez más,
gracias poeta.

Demos apoyo al poeta que tanto de sí nos da y tan bien
nos representa. Sus libros están de venta en Librería
Nóbel, (978) 974-9818.

Con permiso del poeta, he aquí uno de los sonetos de
“Días de Carne”.

REGRESO
Si me muriera hoy, entiérrame desnudo,
Para andar en la arcilla como no lo hice nunca,
Dejando mis angustias colgando en los balcones
Viajando en cada savia de las viejas raíces.

Si me muriera hoy, entiérrame desnudo
Y que sólo repiquen cual lejanas campanas
Tus senos de albahaca y tu ombligo de ámbar,
Porque sería la parca umbral y regocijo.

Si me muriera hoy, la muerte sería un canto
Con las estrofas largas de tus piernas abiertas,
Con el altar hermoso de tus senos profanos.

Si me muriera hoy, entiérrame desnudo,
Para buscar tu cuerpo a través de la tierra,
Y desandar contigo el regreso hacia el polvo.